Por delante un par o tres de apuntes personales: se reían hace ya años mis compañeros del empleo que hacía del papel usado, incluso de los sobres de las cartas, escribiendo por el otro lado. He lucido sin complejos hermosos sietes zurcidos en mis pantalones y compraba el aceite a granel en la botella de vidrio de siempre, que utilizábamos una y otra vez. La primera costumbre sigue incorporada a mi rutina y a las otras dos creo que no me costaría demasiado volver.
Durante años, mi anhelo infantil, luego he visto que compartido con más gente, era vivir como un salvaje.
Me he permitido esta disgresión personal como muestra de que puedo entender tus planteamientos y compartir tus inquietudes.
Y ahora, venga, entremos al trapo.
Esta frase me parece toda una carga de profundidad.Jose escribió: en el sistema economico actual, un negocio del tipo que sea se establece para obtener el maximo beneficio y no con otros fines de caracter mas o menos altruista.
El sistema económico actual, que no es tan actual porque tenemos vestigios de su empleo en los primeros asentamientos humanos (hallazgos de materiales y objetos procedentes de lugares distantes) se ha sofisticado; el trueque ha cedido el paso en buena parte del mundo a la moneda, la tarjeta de plástico, etc. Pero en definitiva el comercio ha sido una necesidad básica del ser humano y ha modelado el mundo ( y es verdad que se ha comerciado con cosas que ahora nos pueden parecer superfluas como lo serán algunas de las que empleamos ahora dentro de algún tiempo). El tabaco sin ir más lejos ha sido una parte muy importante en el racionamiento de los soldados en las últimas grandes guerras y en épocas de escasez.
Y de ese comercio que ha modelado el mundo, no parecen haber vestigios de que haya funcionado nunca con fines altruistas sino con el muy noble fin de obtener unos beneficios acordes con el trabajo empleado en el bien que tratamos de intercambiar o vender. Y parece obvio que ese objeto lo presentemos de la mejor forma posible aún a costa como dices del empleo de materias primas que podrían utilizarse en otras empresas.
¿Y por qué hacerlo así?
Pues se me ocurre que es algo consustancial a la naturaleza humana. ¿Acaso no son diseño las pinturas corporales de los pueblos primitivos tan alejados en principio de nuestros esquemas? ¿No podrían emplearse esos pigmentos para otros fines más necesarios? Y ya aparece el diseño en los primeros recipientes fabricados de cerámica. Vamos que no son “males” exclusivos de nuestra sociedad.
Esa necesidad de diferenciar e individualizar nuestros cuerpos y objetos, dada su persistencia a través del tiempo, parece ser algo tan natural como disponer de dos brazos o dos piernas.
Y es bien cierto que alguien va a tratar de vender mercancía averiada bajo un bonito diseño y esto no por indeseable deja de ser algo consustancial a nuestra naturaleza y que también ha contribuido a modelarnos tal cual somos, e incluso a no estar de acuerdo con ello y desear alcanzar otros estadios, en definitiva a seguir diseñandos a nosotros mismos.
Bueno, este Altarriba va camino de convertirse en la musa del foro. Yo propondría una visita guiada a su panadería .
Hermosa frase que compartoJose escribió:Esta es mi opinion, de la que tampoco estoy seguro: