El problema fue que me decidí ya tarde, y como además no tengo masa madre (me tengo que poner con ella, que me hace mucha ilusión poder panificar así) tuve que tirar de levadura fresca; como además era ya pasada la hora del té (casi las 6...) y no me apetecía hornear de madrugada, los reposos fueron un poco de aquella manera. Tampoco tenía nueces, así que las sustituí por avellanas.
Vamos, que al final la receta se parece ligeramente a lo que hice yo...
Esta mañana lo he empezado para desayunar, ¡y está muy rico! El dulzor de las pasas es una gozada (y eso que por aquello de ser la primera vez, solo puse la mitad de cantidad de pasas y avellanas), le da un toque muy jugoso al pan.
Este pan lo repito en breve, pero ya con tiempo suficiente como para respetar unos levados en condiciones, y de paso comprar nueces. Tengo higos secos que me dio mi suegro (de las higueras de su finca, con lo que no llevan ningún tratamiento químico, y además las secan ellos mismos), y puede que parte de las pasas las sustituya por higos.
Aquí una fotito del nene (se me han carbonizado las pasas que quedaron en la corteza